Te Queremos Sano

Envejecimiento de la cara y cuello

Envejecimiento de la cara y cuello

Crédito fotografía: http://bit.ly/1JwnbJc

El envejecimiento es un proceso continuo, propio de todos los seres vivos, que conlleva una pérdida progresiva de la función de tipo irreversible.  Si bien cada especie tiene un ritmo de envejecimiento muy particular, en forma individual se reconoce la velocidad de esta declinación funcional con una gran variabilidad de sujeto a sujeto y de órgano a órgano dentro de una misma persona.

Este proceso es una consecuencia de factores internos (genética) y externos (nutrición, enfermedades, sedentarismo, tabaquismo, polución y especialmente la exposición a la luz solar sin una adecuada protección).

Los primeros signos de envejecimiento de la cara aparecen en la piel a partir de los 30 años aproximadamente; se forman arrugas en párpados inferiores,  aparece piel sobrante en los superiores y líneas de expresión laterales (patas de gallo).  Hacia la cuarta década se hacen patentes las líneas del entrecejo, se pronuncian los pliegues naso labiales y se acentúa la redundancia de la piel palpebral (bolsas alrededor del ojo).  La permeabilidad del hueso modifica el aspecto de la órbita y los pómulos, la grasa subcutánea disminuye y desciende en sus compartimentos, el tono muscular aumenta y disminuye su amplitud de movimiento, continuado a la pérdida de elasticidad y espesor de la piel; en la quinta década se evidencia el descenso de la línea mandibular,  arrugas en el cuello y la caída de la punta nasal.

A medida que la piel pierde su elasticidad en la frente, la contracción del músculo frontal y su aumento de tono van formando arrugas horizontales, el reborde superior de la órbita se va alisando, desciende la ceja y el diámetro orbitario se va haciendo oblicuo.  Los tejidos que conforman el párpado se adelgazan y pierden elasticidad, permitiendo observar incluso alrededor de los 30 años, la protrusión o desplazamiento de las “bolsas palpebrales”, los cuales son componentes normales en la cavidad orbitaria.

El descenso de la grasa orbitaria, pómulos y mejillas; sumado al gran adelgazamiento de la piel; permeabilidad ósea en huesos maxilares, malares y mandíbula; junto al alargamiento del sistema muscular superficial de esas áreas, contribuyen con el acentuamiento  de los pliegues naso labiales, ojeras, descenso de las comisuras labiales (líneas de marioneta), doble barbilla, pérdida de la línea del reborde mandibular y piel sobrante en el cuello. Los labios presentan surcos verticales y disminuyen su volumen paulatinamente, al tiempo que se produce una permeabilidad del reborde maxilar.

El tratamiento por tanto deberá enfocarse en los 4 componentes faciales: Hueso, músculo, grasa y piel.

gonzalo_sevilla

Referencia:

1.     McCarthy Joseph.  Cirugía Plástica. Editorial Panamericana. Buenos Aires – Argentina 1992

2.     Sorin Eremia. Medicina Estética. Técnicas y tratamientos ambulatorios.  Grupo Aula Médica, S.L.. Madrid – España. 2011

3.     Alam Murad, Dover Jeffrey. Lifting y Estiramiento no quirúrgico. Ed. Elsevier. Barcelona – España. 2010

4.     Coiffman Felipe. Cirugía Plástica Reconstructiva y Estética. Tomo II, 3 ed. Editorial Amolca. Bogotá – Colombia. 2007

5.     PDF]Envejecimiento Biológico – Escuela de Medicina
escuela.med.puc.cl/publ/…/PDF/EnvejeBiologico.pdf

6.     ww.envejecimientoactivo2012.net/Menu29.aspx

7.     Fotografía: http://clinicarinos.com/facial/medicina-estetica-facial/una-piel-de-porcelana/factores-de-crecimiento

Categoría Te Queremos Sano