Te Queremos Sano

ALTERACIONES ORTODÓNCICAS

ALTERACIONES ORTODÓNCICAS

Créditos Fotografía: http://bit.ly/1INSiBH

Para tener un equilibrio en la cavidad bucal, es necesario que se armonicen varios aspectos tales como: respiración normal por las fosas nasales, posición correcta de la  lengua tanto  en la deglución, como en la articulación de las palabras y ausencia de interferencias que impidan el contacto dentario normal.

Con frecuencia, a la consulta llegan pacientes con severas alteraciones oclusales (superficie de masticación de los dientes molares), apiñamientos dentarios y desarmonías maxilares. Muchas de estas alteraciones se han provocado por malos hábitos.

La succión del  dedo pulgar  u otros dedos altera la posición normal de incisivos superiores e inferiores  a causa de la presión que se ejerce sobre ellos. La presencia del dedo en la cavidad bucal rompe el equilibrio muscular y hace que las mejillas presionen lateralmente a los maxilares.  Esto provoca un colapso en el desarrollo del arco dentario. También los labios pierden su posición normal. Por su parte, la  mandíbula  y  lengua descienden anulándose así el papel de matriz funcional que deben cumplir los dientes, los labios, las mejillas, la lengua y los maxilares. Las anomalías se acentúan mientras más tiempo se mantenga el hábito.

Por lo dicho, la lengua se ubica  entre los dientes durante  la deglución y la pronunciación, apareciendo así otro hábito como es la protrusión lingual o  interposición de la lengua entre los dientes. Esto ocasiona un desequilibrio oclusal, por mordida abierta y  una incompetencia labial que  dificulta el cierre bucal y altera la voz. Además, a nivel de la armonía facial, se observa un aumento en la dimensión vertical de la cara.

Debe llamar la atención otro hábito, a veces relacionado con lo referido anteriormente, se trata de la respiración bucal.   Siendo la necesidad de respirar algo vital, su proceso se repite muchísimas veces durante el día y la noche. Cuando no se realiza por las vías normales,  produce alteraciones en la postura de los maxilares, de la lengua e incluso  de la cabeza y de la columna vertebral. Al evaluar la respiración bucal, es importante la interconsulta con el otorrinolaringólogo para descartar o no la presencia de adenoides (glándulas que se encuentran detrás de la nariz por encima del paladar).

Aun debemos considerar otro  hábito presente en ciertos adolescentes y adultos. Se trata de la onicofagia, o hábito de comerse las uñas o introducir objetos extraños en la boca para  morderlos. Esto desgasta los bordes incisales de los dientes y altera la posición normal de los maxilares.

Es importante detectar tempranamente estos hábitos para eliminarlos. En este proceso deberían involucrarse la familia, el psicólogo y el odontólogo.

rocio_paez

Referencia:

Proffit, R. Ortodoncia teoría y práctica, William D, Segunda Edición,  Mosby, Barcelona, 1998.

Mayoral, J, Mayoral, G.  Ortodoncia, Principios fundamentales y práctica,   Labor, Barcelona, 1977.

Categoría Te Queremos Sano