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INTOLERANCIA A LA LACTOSA

INTOLERANCIA A LA LACTOSA

Créditos fotografía: http://bit.ly/1RdlMrR

A nivel del intestino delgado existe una enzima llamada lactasa, la cual separa a la lactosa o azúcar de la leche en dos moléculas (glucosa y galactosa) que son absorbidas normalmente por el organismo. En el caso de la intolerancia a la lactosa, la persona posee niveles bajos o nulos de esta enzima, por lo que no puede absorber la lactosa adecuadamente. Esta lactosa, que queda en el intestino, fermenta con las bacterias del intestino y produce síntomas característicos como: dolor abdominal, deposiciones diarreicas y excesiva producción de gases.

Esta intolerancia puede ser definitiva, es decir que no es reversible, cuando la persona pierde la capacidad de producir lactasa; y temporal en el caso de que momentáneamente el paciente no tenga lactasa, como en los casos de enfermedades diarreicas de otras causas y posterior al uso de medicamentos, principalmente antibióticos.

El diagnóstico de la intolerancia se puede realizar con varios métodos, los más usados son el examen en sangre y el de aire espirado. Para ambos exámenes, se da a la persona una sobrecarga de lactosa.

El examen de sangre consiste en medir en sangre los niveles de glucosa en varias mediciones durante dos horas. Sin embargo, este método no es totalmente fiable, ya que puede producir resultados falsos en pacientes con diabetes, síndromes de malabsorción y trastornos de la motilidad gástrica. El examen más seguro y que no es invasivo es el test de aire espirado, este consiste en medir la cantidad de hidrógeno que hay en el aliento, producido por las bacterias que fermentan la lactosa que no se absorbe. Permite además determinar la severidad de la intolerancia y los resultados son inmediatos y confiables.

Si es diagnosticado de intolerancia a la lactosa, existen varias medidas terapéuticas. Según el grado de intolerancia se restringen ciertos lácteos en función de la cantidad de lactosa que poseen, siendo los que más tienen: la leche sobre todo en polvo, los helados de crema y los quesos frescos. Se impulsa el mayor consumo de quesos maduros, mozzarella y yogurt.

Se debe insistir en el aporte de calcio, ya que al suspender los derivados de la leche, disminuye la ingesta del mismo. Los alimentos que son ricos en este nutriente son: los chochos, la soya, el salmón, las sardinas, el brócoli, la lechuga. Existe además, tabletas de lactasa que al tomar antes de una comida con lácteos, evitarán la aparición de los síntomas.

En importante mencionar que la intolerancia a la lactosa se trata de una patología muy frecuente en nuestro país, se presenta por lo general en adultos jóvenes, es totalmente benigna, no tiene complicaciones ni secuelas y tampoco degenera en ninguna otra enfermedad.

Elaborado por:

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Referencia:

http://bienestar.salud180.com/salud-dia-dia/5-tips-vs-intolerancia-la-lactosa

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