Te Queremos Sano

Mi hija (o) no quiere comer.

Mi hija (o) no quiere comer.

Créditos fotografía: http://bit.ly/1El7g0O

Muchas madres se preocupan ante el hecho de que su hija o hijo no quieren comer, algunas intentan persuadirlos con premios, hasta la imposición con gritos o castigos frente a la impotencia que sienten ante tal negativa.

A continuación se presentan algunos puntos importantes que debemos tomar en cuenta para dar una solución efectiva.

El primer paso es acudir a su pediatra de confianza y descartar la posibilidad de que se trate de un problema médico.

El siguiente paso es reconocer si la alimentación tiene un horario establecido, un lugar determinado, la cantidad y calidad de los alimentos son apropiadas y si comparte afecto y aceptación con los miembros de la familia; en la mayoría de casos son los adultos los responsables de que no se cumpla con el proceso correcto de alimentación.

También es importante reconocer si estructuralmente existe una alteración en la relación familiar, con un padre distante o relegado y una madre insegura que se compensa en una relación cohesionada madre-hija(o), es decir, que la madre no logra mantener una adecuada dinámica en el acercamiento-alejamiento con su hija o hijo, lo que rompe el circuito necesidad – demanda – satisfacción, repercutiendo en la satisfacción por el alimento y el consiguiente rechazo al mismo.

Una alternativa para solventar el problema, es organizar en casa la alimentación de los niños. Disponiendo un horario de comidas, que en lo posible se mantendrá en las horas señaladas, recordando que son cinco comidas al día: desayuno, colación, almuerzo, colación, y merienda; las que deben realizarse en un tiempo determinado (como ejemplo 30 min), una vez transcurrido el tiempo se retirarán los alimentos, evitando que el niño o niña vuelva a comer hasta la hora programada, siendo un buen indicador que más adelante tenga hambre; es adecuado evitar distractores como televisión, teléfonos, etc. y crear un ambiente familiar de aceptación e interacción en el que se respeten los límites y gustos de cada miembro de la familia a la hora de la comida.

Recuerde que es importante no presionar a la niña o niño con insistencias, castigos, premios, fichas de recompensa. Debemos tomar en cuenta que el rechazo al alimento es el síntoma que denuncia la alteración de la familia en su relación con el niño o niña y su incremento o decremento es un indicador de cómo ésta se reorganiza.

Si no es posible el cumplimiento ordenado del correcto proceso alimenticio y/o no se obtienen los resultados esperados, podríamos estar frente a una alteración que requiera tratamiento psicoterapéutico a fin de superarlo y evitar posteriores complicaciones en la conducta alimentaria.

peter_sanipatin

Referencia:

http://www.aepap.org/familia/inapetencia.htm

http://www.revistacarrusel.cl/6-causas-del-por-que-los-ninos-no-quieren-comer/

http://radio.rpp.com.pe/nutricion/tu-nino-no-quiere-comer/

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