LA INTERVENCIÓN OPORTUNA EN EL USO DE SUSTANCIAS

LA INTERVENCIÓN OPORTUNA EN EL USO DE SUSTANCIAS
LA INTERVENCIÓN OPORTUNA EN EL USO DE SUSTANCIAS

Realizado por Dra. Mgs. Ana Lucía Elejalde, Psicóloga Clínica y Neuropsicóloga Clínica

Quito, 26 de junio de 2021





El ciclo de la adicción se inicia con el primer consumo y se incrementa gradualmente hasta llegar a la tolerancia, o necesidad de mayores dosis para lograr el efecto deseado; la abstinencia o los síntomas físicos por la supresión de consumo, se continúa al abuso hasta llegar a la dependencia con sus múltiples consecuencias durante esta progresión.  El consumo de sustancias es un factor de riesgo para el desarrollo de demencias, enfermedades crónicas y aumento en problemas neuroconductuales en pacientes con enfermedades psicológicas adicionales (Flores, Dulce María, 2017). 

En esta progresión y en las recaídas, desde el inicio del ciclo se observan dificultades como las de tipo social (embarazos no deseados, riñas, conductas desadaptativas, contagio de enfermedades sexuales) y el avance dependerá de factores genéticos y ambientales (familiares, individuales y sociales).  En los factores familiares se considera la falta de armonía familiar, traducida en maltrato infantil, incomunicación, mensajes contradictorios, rigidez en roles, abandono afectivo, sobreprotección y familiares que consumen sin restricciones.  En los factores individuales se toma en cuenta la experimentación, depresión, baja autoestima, soledad, poca tolerancia a la frustración, necesidad de mejorar el rendimiento físico o la concentración.  En los factores sociales están los amigos consumidores, el ambiente escolar y laboral facilitador, la migración, el hacinamiento, el desempleo, la baja escolaridad y falta de recreación (Flores, Dulce María, 2017).

En el primer nivel de atención de consulta externa, el personal de salud mental puede sensibilizar a las personas con prácticas nocivas, a la exposición a dificultades sanitarias y sociales y al avance en el ciclo de la adicción; nos referimos a consumidores niños, adolescentes, mujeres embarazadas, personas que conducen vehículos o tienen a su cargo personal o bienes y enfermos con otras dolencias que las exacerban con el uso de sustancias.

También en consulta externa, se facilita que el paciente con prácticas problemáticas y dependientes logre conciencia de enfermedad de consumo y la consecuente motivación, ajuste cognitivo-emocional y el enlace del paciente con las fases de desintoxicación en hospitalización y deshabituación en clínicas especializadas, para posteriormente contribuir con el mantenimiento del plan de prevención de recaídas en el paciente con el apoyo de su familia y el control médico respectivo. Flores, D. (2017).  Neuropsicología de las Adicciones en Villa, M. Navarro, M. Villaseñor, T.  Neuropsicología Clínica Hospitalaria, (pp. 321-338), Manual Moderno.